• gaw 2015 banner es

social fsocial Psocial tsocial yt

read our blog en 2

blog button

‘Los maestros tienen el futuro en sus manos’: el nuevo Informe EPT afirma que los maestros son la clave para resolver la crisis de la educación

La Campaña Mundial por la Educación (CME) celebra la publicación del Informe de Monitoreo Mundial (GMR) 2014, Educación Para Todos, Enseñar y Aprender: calidad para todos,que ofrece al mismo tiempo una imagen cruda de la incapacidad reiterada para el cumplimiento del compromiso que garantice la educación para todos, y una opinión crítica sobre lo que deben hacer los gobiernos del planeta para retomar las estrategias que  aseguren una educación plena para todas las niñas, los  niños, las mujeres y los hombres. La CME hace un llamamiento a los gobiernos, a los donantes y a la comunidad internacional para que actúen y pongan fin a la falta de financiación de calidad y a la exclusión reiterada resultante de la pobreza y la discriminación que, en resumidas cuentas, significa, como señala el GMR, que ni uno de los seis objetivos Educación Para Todos (EPT)  pactados en 2000 se cumplirán en la fecha acordada. Avalamos, especialmente, la afirmación “los buenos docentes son la clave del cambio”: no podremos conseguir educación de calidad para todos a menos que se invierta más y mejor en los docentes y la docencia.

Nos parece preocupante que, a pesar del progreso realizado por lo que respecta a la escolarización infantil desde el año 2000, siga habiendo – como apunta el informe – una crisis continuada en el acceso y una gran carencia de calidad educativa. Todavía hay 126 millones de pequeños que no reciben educación primaria y de primer ciclo de secundaria; por lo menos 250 millones de niños en edad de escuela primaria – cerca de la mitad asistiendo a la escuela – son incapaces de leer, escribir o hacer aritmética básica; y 774 millones de jóvenes y adultos todavía no saben leer ni escribir. A pesar de las promesas repetidas una y otra vez en los últimos años, todavía uno de cada cuatro adolescentes en los países en desarrollo no puede leer una simple frase. Y los que habitualmente reciben un trato desfavorable y discriminatorio son los que con más probabilidad se verán excluidos de la educación, pues es parte del ciclo persistente de la desigualdad dentro y fuera del ámbito educativo: el informe estima, por ejemplo,  que al ritmo actual de progreso habrán pasado 97 años antes que las muchachas más pobres de las comunidades rurales vean cumplido su derecho a la educación de calidad.

Dada la crisis ininterrumpida de la calidad de la educación, la CME aplaude el énfasis que pone el informe en la necesidad de potenciar la docencia: la crisis cualitativa en la educación no se resolverá si no se focaliza y se insiste en la buena docencia llevada a cabo por maestros capacitados, respaldados y profesionales. Con todo, hasta el momento no se ha invertido lo suficiente en maestros; los gobiernos y los donantes han tolerado e incluso alentado una situación en que las escuelas no disponen de suficientes maestros, las aulas están abarrotadas, y los docentes carecen de formación, no están capacitados, tienen salarios bajos y no reciben apoyo. UNESCO estima que en África, por ejemplo, la mitad del total de docentes tienen muy poca formación o no la tienen en absoluto. Sin el número adecuado de docentes capacitados y motivados, no es posible – como demuestra la experiencia en muchos países – producir siquiera resultados básicos tales como la lectoescritura y la aritmética, por no hablar de las competencias y los valores necesarios para un futuro equitativo, sostenible y pacífico.

Los miembros de la CME en todo el mundo no han dejado de reclamar que se preste atención a esos graves asuntos, al igual que lo hicieron durante la Semana de Acción Mundial de la CME sobre educación en 2013, con el tema ‘Todo Niño y Niña Necesita un Maestro’. El nuevo informe sobre docentes de la CMErevela ejemplos sorprendentes del efecto   que la crisis de la enseñanza tiene en la calidad de la educación en todo el mundo. En la República Democrática del Congo, Tanzania y Etiopía, hacen falta más de 75.000 maestros adicionales de primaria sólo para garantizar un promedio de un maestro por cada 40 escolares; mientras, los gobiernos de Etiopía, Guinea-Bissau y Liberia informan que sólo el 40% o menos de sus maestros tienen formación docente.

Exigimos a los gobiernos y a los donantes que den prioridad a las inversiones en docentes como único medio de conseguir educación de calidad. El Informe de Monitoreo Mundial alerta sobre el enorme costo que la educación de mala calidad significa para los países: a fin de  conseguir que los fondos destinados a educación tengan el efecto deseado – para las personas, las comunidades y las naciones – gobiernos y donantes deben invertir mucho más, y más eficazmente, en los docentes. Sólo así podremos estar seguros de que se hace buen uso de las nuevas inversiones en educación y de las ya existentes, no sólo escolarizando a los niños, sino garantizando que reciben educación de calidad.

Los datos que revela el informe deberían actuar de catalizadores de una mayor calidad e inversiones sostenidas en la educación pública gratuita, para lograr que todos por igual puedan disfrutar de su derecho a la educación de calidad y de los beneficios personales y sociales que proporciona. No obstante los compromisos reiterados de aportar financiación suficiente para educación – que se remontan al año 2000 por lo menos – el informe que hoy se publica y que consolida los datos del Observatorio Ayuda a la Educación de la CME 2013, destaca una tendencia continuista e inaceptable de inversión insuficiente en educación, con la cooperación extranjera a la  baja y desviada hacia áreas distintas de las que más lo necesitan, entre ellas los países afectados por crisis humanitarias. La CME urge a los donantes a invertir esa tendencia de inmediato y a reasumir las promesas hechas en el 2000, y celebra la evaluación  del GMR sobre la importancia de aumentar los recursos nacionales para educación. Exhortamos a los donantes a que cumplan sus promesas de aportar un mínimo de 0,7% del PIB a cooperación, y asignar un mínimo de 10% de éste a educación básica; instamos a los gobiernos nacionales a que dediquen un mínimo de 20% de su presupuesto nacional a educación, y de éste por lo menos la mitad a educación básica; y exigimos a todos que den prioridad a la financiación para garantizar un cuerpo docente totalmente capacitado, totalmente cualificado y profesional. La Conferencia sobre Promesas de Contribuciones de la Asociación Mundial por la Educación en junio 2014 dará a donantes y gobiernos la oportunidad de aumentar sus compromisos de financiación a la educación, y hacemos un llamamiento a los donantes para que se comprometan a aportar un mínimo de USA $ 4 billones en financiación de la educación a través de  la GPE en los próximos cuatro años. Además, los gobiernos nacionales deberían cumplir con la responsabilidad adquirida de financiar la educación para todos sus ciudadanos y elaborar estrategias sólidas para aumentar los ingresos nacionales a través de sistemas impositivos más progresivos, y gastar esos ingresos más equitativa y efectivamente.

La CME da su apoyo incondicional a los mensajes del último GMR acerca de que no es demasiado tarde para acelerar el avance hacia los objetivos EPT, y que hay que construir un marco sólido para la educación post-2015. Es por ello que reivindicamos un objetivo educativo global, amplio, basado en derecho, incluido en la agenda de desarrollo post-2015; uno que trascienda los resultados de aprendizaje básicos para dar cabida a la educación de calidad para todos. Por añadidura, cuando las pruebas demuestran tan claramente que los gobiernos no cumplirán ninguno de los seis objetivos Educación Para Todos, no es el momento de abandonar un Marco EPT específico. Hay que revitalizarlo, alinearlo e integrarlo completamente con cualquier objetivo educativo general.